-

martes, 30 de diciembre de 2014

4

Y entonces llegó Gaspar

Yo solía odiar a las personas que visten a sus mascotas. Para mí estaban categorizadas en el mismo escalón que aquellos que escriben manifiestos de despecho en Facebook, o peor aún, los que deslumbran a sus vecinos con flamencos rosado flúo en el jardín.

Y entonces llegó Gaspar.

No soy una dog-person, ustedes lo saben. Es más, me reconozco aulirófila perdida, y si algo tienen los gatos es su renuencia a cualquier tipo de vestimenta, adorno o judeada; como mucho el clásico collar con cascabel. No hay nada más triste que ver un gato vestido. Pobre bicho.

Pero los perros son diferentes. Son seres lameculos, literal y metafóricamente, y se dejan (los gatos nunca ‘se dejan’, como mucho, ‘dejan’). Así que la gente que viste a sus perros se merecería ir al primer círculo del infierno, por desafiar a dios.

Pero claro, entonces llegó Gaspar. Y la navidad. Y Elisa. ¡Y miren en lo que me he convertido! Una dueña de perro guaranga que disfraza a su mascota y le saca fotos… increíble. ¡Al limbo conmigo!



Ya mismo estoy abriendo la página de MercadoLibre. A ver dónde puedo conseguir un par de flamencos rosados para mi jardín.



martes, 22 de julio de 2014

6

Memorias

Cuando los poetas quieren rememorar un amor escriben rimas, llenas de metáforas, hermosas o cursis, que intentan capturar esos recuerdos. O si sufren una gran pérdida, a los músicos se les da por componer piezas que emocionan al punto del llanto; los grandes chefs inventan recetas y logran sabores que despiertan pasiones. Los bailarines usan sus cuerpos y crean energía en lugares que, tal vez, antes sentían sin vida.

Me pregunto qué hago yo para plasmar mis recuerdos, porque demasiado seguido me encuentro tratando de recordar cosas que no debería haber olvidado. ¿Cómo es posible que alguien con tan buena memoria pueda olvidar el escalofrío de su primer beso, o el batir de alas de mariposa dentro de la panza al sentir el germen de sus hijas?


No recuerdo a mi madre leyéndome en la cama, o a mi padre enseñándome a nadar. Se me escapó el nombre del primer compañero que me hizo suspirar (aunque no sus ojos negros) y no creo que reconociera a mis amigas de la infancia si volviera en el tiempo, cual película de Disney.

Sí, claro; que esas cosas pasaron y puedo describir las sensaciones, pero eso es porque lo único que recuerdo es el relato o la descripción, y siempre me sentí a gusto con las palabras. Como un rostro querido que se congela en la expresión de esa fotografía que manoseamos desde su pérdida.

La memoria es selectiva, egoísta y acomodaticia. Es frustrante.

Alguien debería inventar el pensadero de Dumbledore.

lunes, 19 de mayo de 2014

10

Dinos cómo eres...

Hace un tiempo estaba registrándome en un sitio nuevo y cuando llegué a la descripción personal me tranqué. El ítem exigía llenado, tenía el famoso asterisco de los campos obligatorios, y la consigna era: “Dinos cómo eres (320 caracteres máx.)” Generalmente esa parte no es obligatoria en los formularios, o si lo es, te da pautas de tipo: ‘intereses, libros favoritos, películas favoritas, etc.’ No le suelo prestar demasiada atención, pongo lo primero que me viene a la mente, y sigo adelante, pero esa vez no sé qué me pasó, me bloqueé y tuve que abandonar.

Todavía me ronda en la cabeza el tema. “Dinos cómo eres (320 caracteres máx.)” ¿Cómo puedo decirle a alguien cómo soy en 320 caracteres? Es absurdo. Es imposible resumir una persona en ese número ridículamente bajo de caracteres; somos demasiado complejos, contradictorios, absurdos y bellos para tan poca extensión.

Así que me puse a escribir, a ver cuántos caracteres me llevaba describirme... y creo que me salí un poquito de control, sorry. Pero bueno, ya que lo hice; aquí está.

Soy librana, lo cual no quiere decir nada, pero es una excelente excusa para ser indecisa y un poco condescendiente. También soy desordenada, fastidiosa, muy malhumorada y maleducada en ocasiones – perdón, "malaprendida" según mi mamá (ella dice que me educó bien). Tengo manía con los olores: limones y tabaco encabezan la lista; colecciono perfumes cítricos y jabones de limón, y huelo hombres que fuman cada vez que puedo, me encantan... a propósito, ¿mencioné que soy repetitiva? Adoro a mis hijas y a mi familia y a mis amigos. Abandoné el alcohol hace un par de años, aunque a veces me doy una licencia, y si me paso, pierdo el equilibrio pero no la cabeza, ergo, soy una borracha muy aburrida.

Me encantan los hombres y me encanta el sexo, pero me gusta vivir sola; adoro ser independiente, y gastar el dinero que gano solita en lo que se me ocurre sin dar cuentas a nadie, cocinar lo que se me antoja, y no planchar camisas XL ni mirar partidos de fútbol. Me fastidia que me toque, me bese o me abrace la gente que no es de mi circulo más intimo; y cuando estuve embarazada tenía un escudo invisible a mi alrededor, parecía la cinta de ‘no pasar’ que pone la policía alrededor de una escena de crimen: no soportaba que me tocaran la panza, que no era talismán de buena suerte. Me desagradan la playa, el sol y el calor, a pesar de vivir en un balneario. Soy casera; odio viajar, aunque me encanta llegar; me mareo en los ómnibus o los autos, a menos que maneje yo, y amo a mi madre por cederme el asiento delantero cuando viajo en su auto.

Me gusta dibujar, sobre todo caballos para mi hija Alessa, con largas crines y jinetas románticas montándolos; me gusta trabajar la arcilla y sacar fotos a mis hijas. Y me gusta leer. Adoro mi Kindle, y desde que lo compré, leo más que nunca. Los libros de vampiros me apasionan, y si los vampiros son románticos más todavía, sobre todo los de Joss Whedon.. Soy fan de Stephenie Meyer, aunque sus libros sean malos, porque me permitió discutir con Elisa sus vampiros que brillan al sol (¡qué horror!); y ahora me estoy enamorando de Amanda Hocking porque está haciendo lo mismo por Alessa con sus sirenas (esos las tengo que leer aun, así puedo comentarlas con ella). Me encanta ser madre, por más trabajo que dé. También me encanta ser mujer, pero desearía ser varón de vez en cuando, a ver cómo se ve el mundo desde sus ojos, cómo se sienten sus orgasmos o hacer pis parado. Me gustan las masitas de dulce de leche, la tortilla de papas y los chorizos al pan. Me encantan las frutillas y más si vienen con besos. Odio los mariscos y los remedios. Y las balanzas. Y mis cumpleaños, pero no mi torta de frutillas. Soy haragana, cómoda y no me gusta madrugar, pero me encanta mi trabajo y no haría ninguna otra cosa; me llena de satisfacción ver cuando mis alumnos entienden, y logran cosas, aunque a veces tiraría alguno por la ventana.

Como ama de casa dejo bastante que desear. No me gusta limpiar y venero a Gaby, la chica que me ayuda con la tarea; si pudiera le construía un altar y la llamaba Santa Gaby. Pero sí me gusta cocinar, sobre todo postres, y experimentar: adoro mezclar cosas y que salga algo comible y disfrutable; lamento la herencia genética de mi ex, que hace que mis hijas no prueben casi nada de lo que hago... Ahora que estoy a dieta, me saco las ganas de experimentar con recetas de bajas calorías, y mis tartas de verduras son muy elogiadas. No me gusta hacer dieta, pero lamentablemente tengo que hacer, aunque estoy muy contenta con los resultados. Abandoné la jardinería, porque las plantas de mi jardín son especies en extinción: o se las comen las hormigas o me olvido de regarlas, y entre mis defectos no está el de ser asesina, aunque ya se me murió un jazmín, como tres hibiscos y al menos media docena de hortensias. Me fastidian los perros, más ahora que tengo dos - odio las bolsas gigantes de Dog Chow, los pelos por todos lados y la baba en el water; pero soy gatera perdida, aulirófila creo que le llaman, y la cuenta de mininos era de seis la última vez que la me molesté en fijarme.

Soy complicada, cargosa, atropellada y mi imaginación dos por tres vuela; básicamente feliz y agradecida de lo que tengo, aunque no me molestaría ganar el 5 de Oro al menos una vez. Soy llorona, muy llorona, me gusta ver películas tristes sola, así puedo berrear como una Magdalena sin que nadie se ría de mí, o discutir chateando así ni se enteran y no lo usan en mi contra. Me gusta conversar con gente inteligente que desafía mis neuronas, y que mis mentadas neuronas no me dejen a pie si las necesito; me fastidia, me aburre y me impacienta la estupidez, sobre todo cuando está teñida de soberbia. No soy líder, ni me interesa, pero tampoco soy oveja, que de ovejas está lleno el mundo y ensucian mucho. Trato de no hacerle a nadie lo que no me gustaría que me hicieran (menos a las plantas, se ve) y me parece que seguir la ley del Talión de vez en cuando vendría bárbaro. Creo que que todo sea relativo es muy relativo, que decir que ‘solo sé que no sé nada’ es una apología a la ignorancia, que Voltaire tenía razón cuando defendía el derecho a la expresión y que creer que la vida da vueltas es casi como creer en Dios. A propósito: no creo en Dios, soy laica acérrima aunque me casé por la iglesia ¡gran garantía!

Estem... ¿cuántos caracteres van?

Por suerte existen sitios en la red que se dedican a contar caracteres en un texto, porque ni había llegado a los famosos 320 y ya me había cansado... según el contador de caracteres que usé: “el texto introducido contiene 978 palabras y 5313 caracteres.” ¡Mi dios!

Y eso que me dejé muchísimo afuera; por ejemplo no mencioné que me encantan los lectores que se molestan en leer toda esa diatriba desordenada y confusa, y que aún así, deciden seguir visitando mi blog...

viernes, 11 de abril de 2014

2

¿Demasiada conectividad?

A Alessa se le ha antojado que quiere su propia laptop. Sería un tema a considerar si no fuera que ya hay cuatro computadoras portátiles en la casa, dos tablets y tres celulares con conexión a Internet... Mientras le contestaba que no, que no iba a comprarle su propia laptop por la simple razón de que hay más CPUs que gente en la casa, recordé que no hace tanto –apenas unos diez años– lloraba desconsoladamente porque se había roto mi PC y no tenía dinero para comprar otra.

Definitivamente, las cosas han cambiado mucho desde entonces, y todavía más desde que me empezaron a gustar estos aparatos desesperantes. Les cuento...

IBM PCjr y MicroSoftYa de niña estaba decidida a conocer cómo funcionaban las computadoras; supongo que mi afición por la ciencia ficción me provocaba tanto interés -soñaba con operar la Multivac, en fija.

Pero no era de extrañar, yo siempre fui medio rara: cuando tenía diez años aprendí macramé con mi abuela por si alguna vez naufragaba y necesitaba hacer cuerdas en una isla desierta, me sabía el alfabeto Morse y practicaba pasar tiempo sin respirar, mire si tenía que sobrevivir con poco oxígeno. A los doce redacté mi testamento por si me invitaban a subirme a un OVNI y me iba de casa. Lo sellé y al dárselo a mi madre le dije –con toda la solemnidad que me permitía mi corta edad– que no se preocupara si yo desaparecía, porque si me abducían, sería con mi consentimiento.

Así que apenas terminé el liceo me embarqué a estudiar programación, aunque todavía no tenía mi propia computadora.  De hecho, primera vez que me enfrenté a una fue en la Escuela de Informática, allá por 1986. La doña no tenía disco duro y había que cargarle el sistema operativo (DOS) con un disquete de 5 ¼, la pantalla era de fondo negro con letritas verdes y el teclado pesaba un kilo, pero no importaba, igual la encontraba maravillosa.

Algo aprendí de programación aunque no terminé la carrera; en el tercer año decidí que en realidad quería ser profesora de inglés y cometí el gran error de abandonar a solo dos exámenes de recibirme –creo que el tema es que me había resignado a que ya no sería abducida por ningún ET.

WYSIWYG en WordstarPasaron varios años antes de que pudiera tener mi propia PC, que fue una 386 con disco duro y pantalla en blanco y negro, descartada del estudio contable donde trabajaba medio horario como operadora mientras estudiaba el profesorado de inglés Por ese entonces pasaba cuatro horas por día ingresando datos en Lotus y escribiendo cartas en Wordstar, estaba casada y mi marido era tan loco por las compus como yo.

Ese fue el puntapié inicial; a partir de ahí fuimos mejorando los equipos y tratando de mantenernos más o menos al día. Más adelante llegó Internet, con conexión por teléfono, y se me abrió un mundo nuevo. ¡Resulta que había gente que también amaba a Buffy!! ¡Eran miles los fans de Tolkien!! ¡No era la única que conocía los dragones de Pern! Después vino la banda ancha, descubrí el MSN y role plays online, mi gran amor desde entonces.

En el 2004 me enrolé en un juego que abarcó continentes y años: LA by Night. Por ese juego conocí a un montón de gente -angloparlantes todos- que compartían las mismas locuras que yo, y con los que todavía tengo contacto.  Ellos fueron quienes me auxiliaron cuando se me rompió la computadora. Fue una mala época para mí, me acababa de separar y veía todo negro; mis amigos virtuales me vieron tan angustiada que se enternecieron y me ayudaron como pudieron: sin que lo supiera, hicieron una colecta y me enviaron el dinero para comprar otra PC. Increíble, ¿verdad? Todavía me emociono cuando lo recuerdo.

Más adelante el Plan Ceibal volvió a cambiar las cosas. Si no tienen idea de qué hablo, les cuento que es un proyecto socio-educativo uruguayo por el cual se le ha entregado a cada alumno y docente de la enseñanza pública una laptop con conexión a internet. Los equipos no son lo más, pero funcionan perfectamente bien, y hoy en día casi el 100% de los estudiantes de educación primaria y un alto porcentaje de secundaria cuentan con su propia computadora portátil gracias a este plan. También incluye la subvención y financiamiento de laptops y tablets convencionales a los docentes.  Gracias a este plan tuve mi primera laptop, una preciosura que usa Alessa hoy en día, ¡así que no necesita otra!!

¿A qué conclusión llego después de todo esto? A que aquí en casa tenemos cuatro computadoras portátiles, dos tablets y tres celulares con conexión a Internet... ¿no es una barbaridad? ¡Es demasiada conectividad!!

Parece mentira cuánto han cambiado las cosas en tan poco tiempo; habrá que ver con qué otras maravillas se descuelga este mundo de aquí en más... ¿Ustedes creen que al final llegarán los extraterrestres?

domingo, 30 de marzo de 2014

6

Con faldas y a lo loco

Odio esos días en que salgo tan apurada de casa que que me debo haber olvidado de algo. Simplemente no hay manera de que pueda salir tan rápidamente sin dejar algo atrás.

Me he llegado a fijar si me puse la pollera antes de subirme al auto. ¿Será posible que pueda olvidarme de la ropa algún día? Hasta ahora no me ha pasado, pero nunca se sabe.

El otro día tuve que volver dos veces a casa en la mañana: una a buscar mi almuerzo y otra por unos papeles que debía presentar para la venta de mi casa... suerte tenía la pollera puesta.


Supongo que habrá gente más despistada que yo, pero a veces lo dudo.



(Aunque confieso que podré salir sin faldas, pero nunca sin maquillaje :)

martes, 18 de febrero de 2014

16

Doblemente premiada

Estoy gratamente sorprendida porque he recibido, no uno, sino ¡dos premios!!. Hace una semana, Sabrina Bcn, una amiga de BEE (Blogueras en Español) me reconoció con el premio Versatile Blogguer Award y poco después, Karmen P , otra amiga pero de PTB (Promociona tu Blog) también me dio un premio, esta vez el Liebster Award!! ¡Por segunda vez!! Realmente es maravilloso recibir estos reconocimientos de mis compañeros de la Blogósfera, quiere decir que una está haciendo las cosas más o menos bien J

Las condiciones de aceptación de ambos premios son bastante similares y es por eso que los agrupé a ambos en una misma entrada.

Versatile Blogger Award


ŸDebo nombrar al blog que me ha nominado para el premio y seguirlo
ŸNominar a otros 15  blogs y avisarles del premio.
ŸContar 7 cosas sobre mí.

Liebster Award

ŸDebo nombrar al blog que me ha nominado para el premio y seguirlo. 
ŸNominar a otros 11 blogs, con menos de 200 seguidores, y avisarles del premio.
ŸResponder las 11 preguntas planteadas.
Plantear 11 preguntas nuevas.



Ya cumplí la primera parte del asunto, pero lo vuelvo a hacer: ¡Muchas gracias Sabrina Bcn y  Karmen P !!!  Ahora, para combinar la segunda parte de ambos premios, voy a nominar 15 blogs amigos que tienen menos de 200 seguidores para ambos premios (ustedes después eligen cuáles reglas seguirán, ¿ta?). No fue nada fácil decidir, aunque la limitación en el número de seguidores ayudó un poco.

Ÿ NavegArte: del amigo Al Marqz, porque su blog es muy bueno y por su incansable trabajo por la comunidad. 
Ÿ Oculimundi: aquí una se siente tan cerca que casi comparte casita virtual. 
Ÿ Finis Terrae: me gustan los cuentos de Cid, sus imágenes, sus reflexiones, y, sobre todo, me gusta el café ;)
Ÿ El Solitario de Providence: si quieren estar al día con el cine y  la televisión, éste es el lugar para ir. 
Ÿ Mis diarios de viaje en el 103: porque extraño Montevideo, y extraño viajar en el 468 y porque cuando la leo, me siento aún más uruguaya. 
Ÿ Acá no es: otro lugar para sentirse uruguaya, o para entendernos a los uruguayos. 
Ÿ embolica que fa blog: porque es versátil, entretenido e interesante. Me encanta. 
Ÿ Adelgazar 10 años: para las de 40+, consejos y ejemplos para ser las más bellas. 
Ÿ Sociedad Bocetológica: este es un reconocimiento póstumo, porque el blog ya no está activo, pero vayan y vean. Vale la pena. 
Ÿ Mujer después de los 40: para todos las cuarentonas guapetonas de la red, seguro encontrarán algo que les interese en este blog.
Ÿ El blog de Molly: la oveja más viajada de la Red, la envidio. Un blog de viajes con un toque personal (u ovejuno ;)
Ÿ Mama Mía: por la vida, frente al cáncer de mama. 
Ÿ Memorias de una cinta VHS: porque el deporte también puede ser entretenido... al menos para mí, que no me gusta nadita. 
Ÿ Tres Arándanos: me encantó la filosofía detrás del blog, me gustaron las recetas, me interesaron los consejos, y tal vez hasta me ponga a hacer ganchillo... 
Ÿ Plagiando a mi álter ego: una española a la que le encanta Montevideo, ¡me cayó bien de una!

Tercera parte: les cuento 7 cosas sobre mí (que no me comprometan mucho, je). 


 Soy muy haragana, tal vez por eso es que demoro tanto en agradecer los premios J
 No me gusta la playa ni el sol, termino el verano casi tan blanca como lo empecé - y eso que vivo en una ciudad balnearia (ironías de la vida).
 Soy gato-adicta. No puedo ver un minino abandonado porque me lo traigo para casa, me cuesta poner en adopción las crías de mis gatas y me quedo siempre con algún gatito... al día de hoy, tengo 6.
 Mis hijas son lo mejor de mi vida.
 Adoro cocinar, sobre todo repostería, y desde que estoy a dieta, repostería baja en calorías.
 No me gustan las golosinas ni el chocolate (¡por suerte!!).
 Si tuviera que volver a elegir, volvería a estudiar profesorado. No me imagino siendo otra cosa que docente.



Y respondo las preguntas que planteó Karmen P.

1) ¿Qué temática tienen los blogs que te gustan? Ufff, leo y sigo un montón de blogs de temáticas muy diferentes, pero los que más más me gustan son los que comentan cine, televisión y libros. Después también me gustan los blogs puramente personales con un dejo literario, adoro leer cosas bonitas y bien escritas.
2) ¿Qué piensas de los grandes bloggers españoles? Creo que no conozco ningún gran blogger, ni español ni de ningún sitio, me atraen más los sitios de bajo perfil, donde se puede generar un diálogo con el autor. Esos blogs multitudinarios o con miles de seguidores, pueden ser muy buenos -de hecho, lo son, por algo son tan grandes- pero se pierde ese ida y vuelta.
3) ¿Crees que hay compañerismo entre bloggers? Sin la menor duda, lo evidencian los muchos sitios en los que nos agrupamos.
4) ¿Algún blogger te ha ayudado o aconsejado? Mi blog no sería lo que es si no fuera por la ayuda de todos esos bloggers que se dedican desinteresadamente a enseñar htlm y css y todas esos truquillos tan difíciles de entender.
5) ¿Hay alguna temática que no te guste para un blog? No, creo que es la misma esencia de los blogs que el autor pueda escribir de lo que se le cante; si algo no me gusta, simplemente no lo leo.
6) ¿En qué te inspiraste para dar el nombre de tu blog? En la diosa griega Eris, diosa del caos y la discordia. Por eso el nombre del blog es EriSada, con la S en mayúscula, para que se note que es a propósito y no una falta de ortografía (solo espero que quede claro, jaja).
7) ¿Usas instagram para promocionar tu blog? Nop... ni se me había ocurrido. Lo pensaré, gracias. 
8) ¿En que redes sociales te gusta promocionar tu blog? En Facebook y en Google+.
9) ¿Cómo preparas los artículos de tu blog? Bueno, mi blog es personal, así que mis artículos en general no necesitan mucha preparación, pero sí le dedico mucho tiempo a la escritura y la edición.
10) ¿Cuánto tiempo le dedicas a tu blog semanalmente? Es variable, depende de mi inspiración :) Ya sé que debería tener mayor frecuencia de publicación, pero bueno, escribo cuando tengo algo para decir.
11) ¿Has ganado algún concurso realizado por bloggers? No, todos los años me presento al concurso 20Blogs pero ni pico, jajaja.


Para terminar, estas son mis 11 preguntas, que las repito de una entrada anterior donde también contestaba y planteaba once preguntas... así que no es trampa. No tienen nada que ver con blogs, pero nada decía que tuvieran que serlo. 



1) Si pudieras tener un romance con un personaje de ficción, ¿con quién lo tendrías?
2) ¿Creés en el amor a primera vista?
3) Si fueran a hacer una película biográfica sobre tu vida, ¿a quién te imaginás interpretándote?
4) Dime una cosa que realmente te guste sobre ti mismo.
5) ¿Tenés algún tatuaje o piercing? ¿Dónde y qué?
6) Si pudieras eliminar un mal hábito que tengas, ¿qué dejarías de hacer?
7) ¿Cuáles son tus ‘placeres culpables’? Esas cosas que te encanta hacer pero que te sientes un poquito ridículo haciendo
J
8) Si pudieras mudarte a un casa de la literatura, ¿dónde te gustaría vivir y por qué?
9) ¿Alguna vez te gustó más la película que el libro? Si contestás que sí, ¿cuál?
10) Si te sentís bajoneado, ¿qué cosas te levantan el ánimo?
11) Si fueras parte de un circo, ¿qué acto te gustaría hacer?



martes, 11 de febrero de 2014

2

El Día que Contraatacamos

La fecha del 11 de febrero fue la elegida por numerosas organizaciones del mundo para protestar contra la vigilancia masiva de los medios de comunicación, en la certeza de que es una violación de la legislación internacional sobre los Derechos Humanos.

Ya no es noticia que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos maneja todo tipo de datos de comunicaciones telefónicas y tiene acceso a servidores de las compañías de Internet, fuera y dentro de su país. Una situación totalmente inaceptable, ya que la privacidad y la libertad de expresión son condiciones necesarias para el ejercicio de nuestros derechos humanos.

Por eso hoy me sumo a la iniciativa ‘El Día que Contraatacamos’ y los invito a que lo hagan también.

¿Cómo lo hacemos? Uniendo nuestras voces al firmar por los Principios Internacionales de Derechos Humanos sobre Vigilancia de las Comunicaciones.


Con ellos se intenta articular las limitaciones y obligaciones que los Estados deben respetar en esta era digital y de vigilancia de las comunicaciones, y son tan básicos como garantizar la legalidad, objetivo legítimo, necesidad, idoneidad, proporcionalidad, autoridad judicial competente, debido proceso, notificación del usuario, transparencia, supervisión pública, integridad de las comunicaciones y sistemas, garantías para la cooperación internacional y, por último, garantías contra el acceso ilegítimo. Parecen lógicos, ¿no?

Estos 13 Principios, elaborados por organizaciones no gubernamentales y expertos jurídicos de todo el mundo, ya han sido entregados a manera de petición ante la Organización de Naciones Unidas, líderes mundiales y otros responsables políticos.

Ahora debemos darles fuerza.

Visiten el sitio de la propuesta y firmen - o no firmen, que por ahora la Red es libre ;) Pero recuerden lo que dijo el activista de internet Aaron Swartz (cuya muerte motivó la fecha de este movimiento): “La Internet ofrece la posibilidad a las personas de enfrentarse con las grandes corporaciones.”

domingo, 9 de febrero de 2014

9

Mi vida en números

Numerología, cábala, o la lista de la quiniela... los números son importantes para mucha gente y se adivinan todo tipo de simbologías, vaticinios o mensajes en ellos. Las teorías de conspiración están llenas de cifras y todos le tememos al satánico 666; si nos dicen 3 pensamos en la Trinidad, 7 eran las colinas de Roma y el 48 es el muerto que habla.  El significado  de los números está tan metido en nuestra cultura que ni lo cuestionamos.



Pero sin llegar a esos extremos, creo que todos damos importancia a los números por diferentes motivos: los años que cumplimos, los hijos que tenemos, las cosas que recordamos. Medimos los kilómetros recorridos, los sueños cumplidos, nuestros amores y desilusiones.

Yo no soy muy afín a los números –mi fuerte son las palabras– pero eso no me aleja de esta verdad: podemos contar nuestra historia en cifras. Por eso me gustó tanto este meme que vi por ahí y decidí hacerlo.

Mi vida (hasta ahora) en números:

2 es...

• el número de veces que me he enamorado.
• el número de hijas que tengo.
• el número de idiomas que hablo con soltura.
• el número de casas en que he vivido.
• y, si sigo así, el número de cifras en la balanza en el  futuro próximo (¡yay!!).

Aparentemente el 2 es un número importante en mi vida. Fíjense:
• Tenía 24 años cuando me casé.
• A los 25 me recibí.
• A los 27 tuve mi primera hija, y a los 32 la segunda.
• Nací un 12 de octubre y el 12 es mi número favorito.
• Hace 20 años que soy profesora y 12 que soy bibliotecaria.
• Dicto 2 materias (inglés e informática).
40 es la edad que tenía cuando oficialmente terminé el duelo por mi divorcio.
• Tengo 420 amigos en Facebook (y no, no invité a nadie nuevo para que el número incluyera un dos), 212 seguidores en mi blog y 62 personas en mis círculos de Google+.
12 mil y pico (no recuerdo el 'pico') es el número de libros en mi biblioteca según el último inventario.
• Vivo a 2 kilómetros del mar.
2 es el número ideal de gatos en una casa (lástima los otros 4, pero ideal no siempre es real).
• Tengo 2 perros (el número ideal es 0).
• He vivido en 2 ciudades.
• Somos 2 hermanas.
• Hay 4 espejos en mi casa.
• Y solo 2 televisores.
• He estado en 2 países aparte del mío.
20200 es mi código postal.
• Llevo bajados 28 kilos desde abril.
• He trabajado en 4 liceos distintos, y en 2 de ellos aún lo hago.
200 es el promedio de mensajes de texto enviados y recibidos en mi teléfono cada mes.
• Tengo 2 terabytes de series y películas almacenadas en sendos discos duros. En cualquier momento me compro el tercero.
2 es la cantidad de canciones que me sé completas (la introducción y el cierre de ‘Candy Candy’... sin palabras).
• Tengo 45 años y 120 días, lo que significa que he estado consumiendo oxígeno en este planeta por aproximadamente 23.841.322 minutos.
• Pero si viviera en Mercurio sería una vieja de 188 años y 18 días, mi yo marciana tendría 24 años y 68 días, y si fuera joviana poco más de 3 años.
4 es el promedio de veces que tengo que pedir algo antes de que mis hijas me hagan caso, nunca menos de 2.
• Un sinfín de veces al día –seguro múltiplo de 2– agradezco estar viva. J

Muchos 2, ¿verdad? Mucha casualidad; aunque si buscara coincidencias con alguna otra cifra, seguro también las encontraría. ¡Hay tantos espejos en los que mirarnos! Sin embargo, estoy convencida de que, aunque nos podamos medir con ellos, somos mucho más que números; corresponde a cada uno de nosotros decidir cuánto más.

Y ustedes, ¿Cómo son sus vidas en números?




domingo, 2 de febrero de 2014

12

Porqué escribir mujeres fuertes

Hay una frase famosa de Simone de Beauvoir que dice: “No se nace mujer, se llega a serlo”. Lamentablemente, en estos tiempos que corren, podría haber añadido: “y luego Hollywood te convierte en una caricatura anoréxica, desesperada por casarse y loca por la moda al punto del histerismo” (esto no lo inventé yo, ya sé, pero es tan apropiado que lo pedí prestado). Es que últimamente, y cada vez más, la imagen de las mujeres en las ‘películas de chicas’ se ajusta a estereotipos ridículos y misóginos.

Kevin: ¿Qué demonios es eso?
Jane: Boda temática.
Kevin: ¿Y cuál era el tema?¿Humillación?’’

27 Bodas

Si no me creen, piensen en serio en el argumento de películas como “Guerra de Novias”, “Alocada obsesión”, “27 bodas” o “Loca por las compras”. En todas esas películas las protagonistas están desesperadas por conseguir un hombre, o asegurarse el que tienen, y casarse –o en el caso de la última, comprarse las últimas botas de Gucci– y parece que tuvieran muy poco más en materia de metas en su vida.

Por cada Andrea Sachs y Miranda Priestly (El diablo viste de Prada) o Elle Woods (Legalmente rubia), que prueban que se puede ser bonita, inteligente y tener metas que exceden ser la Susanita de Mafalda (aunque Elle inicialmente estuviera persiguiendo a su novio, ya sé), hay un sinnúmero de otras que continúan esos clichés tan desafortunados.

Y sí, yo también veo 'chick flicks', me río un rato y me siento bien conmigo misma: no soy tan histérica, puedo contenerme y no comprar toda una zapatería, de anoréxica no tengo nada (aunque un poquito me vendría bien), ¡y no me pienso volver a casar! Pero cuando termina la película, me suelo quedar con un mal sabor de boca. ¿Por qué no pueden representar mujeres que no sean tan bobas? Supongo que el problema es que la mayoría de las películas están escritas y dirigidas por hombres, y lamentablemente, así es como muchos de ellos nos ven, o al menos, como deciden representarnos.

Por eso me gusta tanto un video que ya había visto pero que Facebook me recordó hace unos días: el discurso de agradecimiento de Joss Whedon en ocasión del homenaje que le hicieron en la organización “Equality Now” (Igualdad Ya), en el evento “En el camino a la igualdad: honrando a los hombres en la línea de fuego” en el año 2006.

Ustedes dirán, ¿por qué saco a la luz un discurso de hace siete años? Y yo les respondo: porque es válido hoy, mañana y hasta que cambien las cosas.

Por si no lo conocen, Joss Whedon es el cerebro detrás de la serie de culto “Buffy the Vampire Slayer”, así como “Firefly”, “Dollhouse”, y más recientemente, la dirección de “Los Vengadores”. Todas sus creaciones –comenzando por Buffy Summers, mi favorita de todos los tiempos– retratan personajes femeninos complejos, inteligentes, luchadores, con errores y aciertos, y sobre todo, fuertes.

Como el video está en inglés y no lo conseguí subtitulado, les explico de qué va la cosa. En su discurso, Whedon se ubica a sí mismo en una conferencia de prensa imaginaria en la que debe responder la misma ‘pregunta tonta’ una y otra vez: “¿por qué escribe personajes femeninos fuertes?”.

Joss nos cuenta algunas de las respuestas que ha dado a lo largo de su carrera, desde las anodinas donde dice que se inspiró en su madre: ‘una mujer fuerte, inteligente y sexy’, o en su padre: ‘porque era un hombre que apreciaba la fuerza en las mujeres’, a otras un poco más profundas: ‘porque los personajes femeninos se permiten emociones y es más fácil identificarse con ellos’, o las cortitas y al pie: ‘porque las mujeres son sexys’.

Pero las frutillas de la torta son las últimas dos:

“¿Por qué me hace esa pregunta? Esta es la entrevista número 50 que hago... ¿cómo es posible que esa sea una pregunta válida? La verdad, en serio, ¿por qué se le ocurrió preguntar eso? ¿Por qué no está preguntándole a otros tipos por qué ‘no’ escriben personajes femeninos fuertes? Creo que lo que estoy haciendo no debería ni siquiera ser mencionado, mucho menos alabado como algunas personas lo hacen. Realmente, esa pregunta es estúpida y debería dejar de hacerla.”


¿Su respuesta final a por qué escribe mujeres fuertes? “Porque me siguen haciendo esa pregunta”.

Y tiene razón. Mientras sigamos asombrándonos por cada Buffy Summers, Kaylee Frye  o Winnifred Burkle que aparezca, seguirán haciendo esa pregunta. Nadie cuestiona las razones para crear un personaje masculino inteligente, fuerte y luchador, pero toda una generación de adolescentes mira a la sosa de Bella Swan como su ideal.

Yo quiero mujeres con los ovarios bien puestos, quiero más Ellens Ripley, Lauras Roslin y Janes Tennison, no me importa si persiguen aliens, cylones o criminales, el tema es su carácter. Quiero canallas à la Scarlett O’Hara o Rebecca de Winter, y niñas que se harán grandes mujeres como la Princesa Mérida. O simplemente féminas que luchen por su familia, como Fiona Gallagher y la mayoría de nosotras.

Porque ser fuerte es tomar las riendas de nuestro propio destino y no esperar a que otros lo hagan por nosotras. No tenemos que tener mala actitud, emborracharnos y matar monstruos. No tenemos que golpear traseros, hay muchas formas de ser heroínas. Podemos ser fuertes y llorar, cuidar a los niños, cocinar y que nos rompan el corazón; que nos guste la moda y maquillarnos. Fortaleza es que cuando hay que tomar una decisión, lo hagamos, y no esperemos que alguien más decida por nosotros, ser proactivas y no reactivas. Es enfrentarnos a las cosas que nos dan miedo y aprender de nuestros errores; pedir ayuda si la necesitamos y estar cuándo nos necesiten. Es ser mujeres de verdad. ¿Es mucho pedir que nos representen como somos?

Pero mientras tanto, me conformaría con que ¡nadie se preguntara por qué se crean personajes femeninos fuertes!!

¡Grrr ... Arrgh!









Les dejo el video de Joss porque vale la pena verlo, y debajo, la traducción de sus respuestas al español por si desean leerla. Dísfrutenlo.

...
Lo más valiente que he hecho es algo que se llama una rueda de prensa, que en realidad es bastante valiente, créame, porque ellos me hacen las mismas preguntas una y otra y otra vez. Y una y otra y otra vez.

He llegado a hacer 48 entrevistas en un día, y la verdad es que no vienen con material nuevo. Hay una pregunta que me han hecho casi cada vez que he sido entrevistado, así que pensé que esta noche me gustaría compartir con ustedes algunas de mis respuestas, porque cuando a uno le preguntan algo 500 veces, realmente comienza a pensar en la respuesta.

Así que ahora voy a ser un reportero. Va a ser increíble la transformación.

Entonces, Joss, yo, un periodista, quisiera saber, ¿por qué siempre escribes personajes femeninos fuertes?


Leer el resto del discurso...


    Creo que por mi madre. Ella realmente fue una mujer extraordinaria, inspirada, fuerte, fresca, sexy y divertida. Y esa es la clase de mujeres que siempre me ha rodeado. Así son mis amigas, y en especial mi esposa, que no sólo es más inteligente y fuerte que yo, sino que, de vez en cuando, es más alta también. Creo que todo se remonta a mi madre.

    Así que, ¿por qué escribes personajes femeninos fuertes?

    Debido a mi padre. Mi padre y mi padrastro tienen mucho que ver con ello, porque apreciaban el ingenio y resolución en las mujeres con que estaban, por encima de todas las cosas, y ellos estaban entre los pocos hombres que comprenden que reconocer el poder de otra persona no disminuye el suyo. Cuando creé a Buffy, yo quería crear un icono femenino, pero también quería ser muy cuidadoso al rodearla de hombres que no sólo no tuvieran ningún problema con la idea de una mujer líder, sino que, de hecho, estuvieran comprometidos y atraídos por ella. Eso viene de mi padre y padrastro, los hombres que crearon a este hombre, que creó a esos hombres."

    ¿Por qué siempre escribes personajes femeninos fuertes?

    Bueno, porque estas historias dan la fuerza a la gente, y esto se lo he escuchado a muchas personas, y lo he sentido yo mismo. Y no sólo a las mujeres, sino a los hombres también. Creo que hay algo especial acerca de una protagonista femenina que permite que un hombre se identifique con ella, que se abra a un aspecto de sí mismo que se siente incapaz de expresar, esperanzas y deseos con los podría sentirse incómodo si se identificara con una figura masculina. Es algo realmente va más allá del género, y creo que eso es lo que  realmente le llega a la gente.

    ¿Y por qué siempre escribes personajes femeninos fuertes?

    Porque son calientes.

    Pero, ¿personajes femeninos fuertes...?

    ¿Por qué me hace esa pregunta? Esta es la entrevista número 50 que hago... ¿cómo es posible que esa sea una pregunta válida? La verdad, en serio, ¿por qué se le ocurrió preguntar eso? ¿Por qué no está preguntándole a otros tipos por qué ‘no’ escriben personajes femeninos fuertes? Creo que lo que estoy haciendo no debería ni siquiera ser mencionado, mucho menos alabado como algunas personas lo hacen. Realmente, esa pregunta es estúpida y debería dejar de hacerla.

    Entonces... ¿por qué escribes personajes femeninos fuertes?

    Debido a que la igualdad no es un concepto. No es algo por lo que deberíamos estar luchando. Es una necesidad. La igualdad es como la gravedad. La necesitamos para pararnos en esta tierra como hombres y mujeres. Y la misoginia que se encuentra en todas las culturas no es una verdadera parte de la condición humana. Es la vida sin equilibrio, y ese desequilibrio está chupando algo del alma de cada hombre y mujer que se enfrenta a él.

    Necesitamos igualdad. Ya.

    Entonces... ¿por qué escribes personajes femeninos fuertes?

    Porque me siguen haciendo esa pregunta.



Espero que les haya gustado :)

viernes, 31 de enero de 2014

7

Once preguntas (meme)

Hacía mucho tiempo que hacía un meme, así que cuando el amigo Alcorze propuso el meme de las once preguntas en su excelente blog, me apunté de una. Bah, de una pero hace tiempo, que la haraganería ha marcado mis vacaciones y lo tenía a medio escribir hace días (sorry).


El meme tenía ciertas reglas que torcí un poquito, porque para empezar le fue propuesto a Alcorze como parte del Liebster Award con que lo premiaron (que muy merecido lo tiene), pero él, como es rebelde, lo propuso a su vez a todos sus seguidores. Así que en esa categoría estoy yo,  y como también soy rebelde (sí, aunque no se lo crean) cambio las reglas a mi gusto y antojo, que para eso es libre la Red.



Las reglas, y mis modificaciones, son estas:
1) Nombrar, agradecer y seguir al blog que te nominó inspiró:  lo dicho, el blog de Alcorze, ecléctico, interesante y muy ameno. ¡Se los recomiendo!
2) Responder a las once preguntas que se plantean: Eso sí lo hice, taaan rebelde no soy (además, sino no había meme, dah).
3) Nominar a once blogs con menos de 100 seguidores y dárselo a conocer: aquí haré lo mismo que mi predecesor, no nomino nada. Quienes me lean y deseen sumarse al meme, son muy bienvenidos, me encantará leerlos.
4) Plantear once nuevas preguntas: Ahí debajo están, me dio más trabajo crear las preguntas que responderlas.

Y estas eran las preguntas de Alcorze:
1) ¿Cuál es tu mejor momento del día?  Cualquier momento en que mis hijas estén durmiendo, la casa en silencio y el tiempo todo para mí solita. Ahora en verano, que estoy de vacaciones, es en la mañana temprano, antes de que empiece la actividad; en época de clases,  en la noche de ‘paz y amor’ cual villancico. Me hago un té caliente, leo un rato y disfruto el status quo (no voy a seguir teniendo a mis dos hijas durmiendo pacíficamente en sus camitas por mucho tiempo más).
2) ¿Te imaginas volver a vivir sin internet?  Uff, no. Soy totalmente internet adicta... debe existir un término más preciso que ese, es más, ya me voy a googlearlo.
3) ¿Crees que los blogs están destinados a desaparecer?  Los blogs puede ser, la necesidad de la gente de expresarse, no. Así que si no son blogs, será algo similar. No me preocupa mucho, siempre habrá una ‘soapbox’ sobre la que subirnos para poder vociferar en este Hyde Park virtual que es internet. 
4) Una película de las que no te importa ver una y otra vez. ¿Una trilogía vale? Pero si tengo que elegir una sola... ‘El Imperio Contraataca’, sin la menor duda. “I love you.” “I know.” (suspiro)
5) ¿Y una canción? Ahí me mataste, no soy muy musical. Creo que “I’m your man” de Leonard Cohen. Resume todo lo que me gustaría en mi hombre y ¡lo dice tan bien!
6) Si te gusta leer, ¿eres de los que releen los libros? Mil veces igual... si me diera la vida. A veces desearía que hubiera una forma de olvidarlos, así los podría volver a descubrir/disfrutar tanto como la primera vez.
7) La botella medio llena o medio vacía. Medio llena, siempre. Es más, a veces creo en los Reyes Magos y todo.
8) Si se fuera a terminar el mundo ¿te gustaría ser unos de los escasos supervivientes? No sin mis hijas.
9) Un poco de filosofía ¿por qué nos cuesta tanto cambiar aquellas cosas que sabemos que hacemos mal? ¿Porque somos humanos? Perdona, jaja, no ando muy filosófica hoy.
10) Vermut o comida. Comida; ando casi, casi abstemia, así que no hay mucha opción para mí. Bueno, también estoy a dieta... ¡ufa, me hiciste acordar!
11) En el caso de que lo hayas hecho. ¿Por qué has contestado a estas preguntas? Porque las hiciste tú J

Bueno,y ahora mis preguntas. Como dije, ¡me costó más pensarlas que responder las anteriores!



1) Si pudieras tener un romance con un personaje de ficción, ¿con quién lo tendrías?
2) ¿Creés en el amor a primera vista?
3) Si fueran a hacer una película biográfica sobre tu vida, ¿a quién te imaginás interpretándote?
4) Dime una cosa que realmente te guste sobre ti mismo.
5) ¿Tenés algún tatuaje o piercing? ¿Dónde y qué?
6) Si pudieras eliminar un mal hábito que tengas, ¿qué dejarías de hacer?
7) ¿Cuáles son tus ‘placeres culpables’? Esas cosas que te encanta hacer pero que te sientes un poquito ridículo haciendo
J
8) Si pudieras mudarte a un casa de la literatura, ¿dónde te gustaría vivir y por qué?
9) ¿Alguna vez te gustó más la película que el libro? Si contestás que sí, ¿cuál?
10) Si te sentís bajoneado, ¿qué cosas te levantan el ánimo?
11) Si fueras parte de un circo, ¿qué acto te gustaría hacer?

Por lo que he visto en la red, este meme hace bastante que anda circulando; si no lo han hecho, ¡anímense a participar!

jueves, 23 de enero de 2014

8

Teléfono

Tirada en la cama, a oscuras, hablaba por teléfono. Él estaba lejos, pero las distancias se acortaban con la tecnología, haciendo más soportables las ausencias. A veces era Internet, entonces jugaba con las palabras como si fueran letras en un Scrabble, eternos ejercicios dialécticos que la divertían y la desafiaban, de resultados inesperados, pero casi siempre gratos. Otras veces, como esa noche, era su voz del otro lado del cable la que la hacía bullir y disolverse en líquido al mismo tiempo. Alguna risa perdida, algún susurro, siempre divertida y perpetuamente excitada.

“¿Sabés...?” le preguntó él muy serio, interrumpiendo la conversación que venían teniendo, casi como si hubiera estado guardándose algo difícil de contar y no pudiera esperar para sacárselo de adentro. Ella le dijo que no, que no sabía, y contuvo el aliento, un poco temerosa ante las innumerables y nefastas posibilidades. “Te puedo oler desde acá.”

La mujer se rió ante ese gran anuncio, aliviada y divertida a la vez. Relajándose nuevamente, arqueó una ceja y preguntó: “¿Me olés desde ahí? ¿Qué olés?”

“A vos.”

Ella insistió. “¿Y a qué huelo?”

Su voz sonaba irritada cuando contestó: “¡Mi Dios, olés a vos!”

La respuesta tenía tal convicción y autosuficiencia, que la mujer no pudo resistirse. Incorporándose en la cama, se sentó a lo india y enroscó el cable del teléfono en su muñeca, casi como un estrangulador lo haría antes de atacar.

“Bueno, vos olés rico y picante. Es una mezcla de jabón, tabaco y el aroma propio de tu piel. Siempre el mismo, además. Olés sabroso, tibio y fresco a la vez.”

Deslizando sus dedos por el cable enredado, cual si fueran sus manos, siguió. “El olor a tabaco en tus dedos es más pronunciado, intenso y desvergonzado, casi pecaminoso. Es un olor que me enloquece.”

Él solo respondió con un 'ajá' extrañamente ronco, así que ella siguió provocando. “Tu sexo también tiene un olor especial, huele a... pan caliente, algo así, un olor familiar, seductor y sensual.”

“¿Sí?”

“Sí. Adoro su olor.” Ella sonrió y su sonrisa, reluciente en la oscuridad, ya se parecía a la del Gato de Cheshire. “Me encanta cómo olés, pero cuando estamos juntos el olor de tu piel cambia, se enreda con el mío y se convierte en un aroma áspero y almizclado, casi empalagoso. Olor a sudor y pasión.”

Lo oyó exhalar; lo imaginaba con el tubo del teléfono presionado contra su oído, inmóvil, atrapado por sus palabras como un pez en un anzuelo verbal.

“Tu boca, tu aliento, huele a una mezcla de menta fresca y tabaco otra vez; ahí el olor se confunde con los sabores, claro. Tu saliva es limpia y dulce, como el agua.”

Ella esperó un par de segundos, disfrutando del sonido irregular de su respiración, antes de dar el golpe de gracia. “Así que cuando te pregunte a qué huelo, no me digas: '¡Mi Dios, olés a vos!'

Tuvo que apartar el tubo de su oído, tan fuerte fue la carcajada que le respondió, y ella le hizo eco con su propio deleite. Cuando dejaron de reír, pudo al fin preguntar:

“Te tapé la boca, ¿no?”

“Sí.” dijo él, casi sin aliento por la risa.



jueves, 9 de enero de 2014

10

Quiero postre para el almuerzo

Quiero cuatro estaciones otra vez: otoños dorados y primaveras con cometas, estíos perezosos e inviernos de bufanda. Quiero lentes de sol sin filtro o sol sin agujero de ozono, o al menos un sombrero que no me arruine los rulos. Quiero duraznos que exploten al hincarles los dientes, que me corra el jugo por el cuello y me haga reír a carcajadas. Quiero postre para el almuerzo y chocolate sin calorías.

Quiero que la ropa siempre se me vea bien y que mi pelo parezca de peluquería todos los días. Quiero que mis zapatos favoritos nunca dejen de estar a la moda, y que esos tacos altos tan divinos no me cansen los pies.  Quiero un estilo pin up girl, con muchos lunares y labial carmesí, sin tener que comprarme ropa nueva. Y siempre oler a limón.

Quiero el lunar de  Marilyn Monroe, los ojos violetas como  Elizabeth Taylor y fumar con glamour à la Holly Golightly. Quiero ser flaca como Carrie Bradshaw, pero feliz como Hilda, la calendar girl gordita. Y quiero la Tiara de Margaritas de la Princesa Mette Marit de Noruega, pero sin tanto paparazzi.

Quiero una vida normal, pero excitante. Quiero pasión y deseo y alguien con quien disfrutarlo. Quiero mimos frente a la estufa y hacer el amor cuando llueve. Quiero ser optimista y confiada, y confiable. Y llorar menos; a no ser que esté viendo o leyendo algo triste, ahí quiero ser la proverbial Magdalena, sin ninguna culpa.

Quiero apoyar y alentar a la gente en sus cosas, y que ellos me aguanten a mí; pero que no me abracen demasiado, eso me molesta. Quiero que mis amigos me extrañen y me llamen, y no olvidarme de devolver las llamadas. Ni de sus cumpleaños. Y por favor, no quiero mensajes de texto para el mío.

Que no dé tanto trabajo ser menos haragana.’’


Quiero ser buena madre, mejor ejemplo, más activa. Que no me dé pereza jugar más, ir a la playa, andar en bicicleta o remontar cometas con mis hijas. Quiero dormir menos la siesta. Ah, pero quiero más siestas. Que no dé tanto trabajo ser menos haragana.

Quiero comprar sin pagar, ganar sin trabajar, adelgazar sin pasar hambre.

Quiero volar por sobre mis obligaciones, pero sentir la emoción de haber logrado las cosas. Quiero planes que no cambien, pero que sean flexibles. Y saber planificar, claro. Quiero hacer todo a full sin cansarme demasiado. Quiero pertenecer y encajar, y entender todas esas reglas tácitas y protocolos que suelen evadirme. Y que me inviten a todas las fiestas.

Quiero ese formidable, difícil de alcanzar, y mítico ‘suficiente’. No "más de lo que puedo manejar", pero suficiente. Mucho, pero no demasiado.


Y sí. Soy de libra.

Ir Arriba